Lecciones de amarillismo
Empiezo afirmando un sentimiento que comparto con muchos de ustedes, La Prensa me cae a las patas. Me produce sentimientos encontrados pues me hace falta levantarme todos los dÃas a las 6:30 de la mañana y salir y agacharme a buscar el bultito debajo del carro para perder 15 minutos leyendo publicidad mientras desayuno. Si, me hace mucha falta porque aquà agarro el periódico y la frustración de no poder leerlo me agria la leche del desayuno.
Pero aun aquà en Japón, La Prensa, el diario que asaber quien hizo lider, me sigue cayendo mal. Por un lado tienen una página web horrible (que no voy a enlazar) más fea que esta, que ni siquiera se puede buscar en sus ediciones anteriores, me imagino que para que la gente no pueda encontrar las burradas anteriores. El formulario de contacto lo tienen de adorno porque pareciera que los mensajes de las personas que les preguntan porqué no se puede buscar en las ediciones anteriores los usan de papel sanitario. Tienen proporcionalmente igual o más publicidad que la versión impresa. Eso si, por lo menos son consistentes en sus cagadas, no las corrigen. Lo único que les agradezco es que Banegas solo publique sus caricaturas (buenas, por cierto) no sus diarreas mentales que salen en la televisión.
Pero el motivo por el que estoy escribiendo esto no es para despotricar contra La Prensa, total, un amargado lector que destile ponzoña en su blog a miles de kilometros de distancia no significa ni siquiera un periódico menos que se vende. Además, en el fondo yo se que tienen buenas intenciones (vender más periódicos). El motivo por el que escribo esto, es por algo que me fijé hoy que estaba leyendo la versión online (si, de vez en cuando lo leo, después de leer Tiempo, claro). Probablemente sea yo el último que se ha dado cuenta pero me llamó poderosamente la atención.
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La conclusión a la que llegué después de un repaso mental de años de leer el periódico, es que no hay periódico más amarillista que este. ¡Por dios (baco), si el logotipo deberÃa ser amarillo huevo!
No se si ustedes también se han fijado pero un titular como este es la tÃpica noticia que le da canillera a la gente. La fórmula es la misma: grandes letras blancas resaltadas en fondo negro ocupando mas de tres cuartas partes de la portada con una gran foto del huracán y con un recuento de los muertos. ¿no es perfecto?
Cuando La Prensa se propone asustar a la gente no le cuesta mucho, sea un secuestro, un asesinato, un aumento de precio o un desastre natural. No les falla el titular con sangre o con muertos augurando un negro porvenir del que no nos salvamos ni aún bajando todo el santoral.
Obviamente los editores no son ningunos tontos, saben perfectamente que este tipo de titulares hace que el periódico se venda como guaro en discoteca, pero se llevan de paso la tranquilidad de la gente, que vale más que los 7 lempiras que cuesta el catálogo de anuncios que se vende todas las mañanas.



