Yelp, ejemplo de (des)confianza 2.0
Si vivis fuera de California, probablemente no te interese mucho lo que voy a escribir. Aun así, si te interesa un poco esto del web 2.0 que a estas alturas, es un término más gastado que suela de zapato viejo, seria buena idea darle una ojeada al asunto.
En resúmen, yelp.com es un sitio que ofrece a consumidores escribir reseñas sobre negocios de cualquier tipo, principalmente restaurantes. Se supone (más adelante veran el porqué de la suposición) que las reseñas son escritas por consumidores directos que han recibido algun servicio del negocio en cuestión. Es decir, se basa (casi) por completo en contenido generado por el usuario, una característica típica de las truchitas 2.0
Un artículo un poco largo del East Bay Express ha dejado en entredicho la reputación del sitio, acusándolo de extorsionar a los dueños de los negocios para que por medio de una cuota mensual puedan mejorar su calificación en el sitio, además de exponer algunas prácticas poco ortodoxas como reseñas escritas por el mismo staff con los sobrenombres de “embajadores” y “scouts”, mover a voluntad (de ellos) los reviews para darle una idea al dueño del negocio como se verian sus reseñas en caso que pagase los $500 mensuales y de hostigar con llamadas y correos para exhortar a los comerciantes a publicitarse en yelp.com
En un área (Bahia de San Francisco) donde gran parte de los consumidores se deja influenciar mucho por lo que una página en internet dice, esto significa mucho. La gran mayoría de los consumidores sabe cuando menos usar una computadora para buscar información sobre tiendas y restaurantes. Viendo el asunto fríamente, no es una práctica ilegal, pues no hay ninguna ley que prohiba escribir lo que uno quiera con una página web (exceptuando difamación, claro) pero destruye completamente el modelo de confianza que un sitio web pueda haber creado.
Moraleja: De lo que lees en internet, 50% es mentira y el otro 50% no es cierto.



